Hay tres formas de realizar las cosas; tres opciones de las que tú puedes elegir la que mejor te plazca.
Dos de ellas son las dadas por la moral que son; la del bien y la del mal, la tercera es la que tu pongas según la situación. Por ejemplo si a un niño se le cae una paleta al piso.
Haciendo el bien, tú amablemente le comprarías otra paleta. Haciendo el mal, tú lo miras, te reís como un pendejo y te vas. Dejando al niño solo y seguramente llorando (Vamos bien ¿no?). Por último está tu propia opción; basándote en que los extremos no son buenos, aquí va la tercera: te acercas al niño, miras la paleta, la coges, la lavas, y se la devuelves al niño...ahh como la ves!
En fin, no importa el problema, la situación o el acontecimiento lo que importa es con qué actitud y ojos lo ves.
Pon en cada acción que realices una pizca de tu esencia.
Estas opciones reciben el nombre de justo medio propuesto por Aristoteles.
Dos de ellas son las dadas por la moral que son; la del bien y la del mal, la tercera es la que tu pongas según la situación. Por ejemplo si a un niño se le cae una paleta al piso.
Haciendo el bien, tú amablemente le comprarías otra paleta. Haciendo el mal, tú lo miras, te reís como un pendejo y te vas. Dejando al niño solo y seguramente llorando (Vamos bien ¿no?). Por último está tu propia opción; basándote en que los extremos no son buenos, aquí va la tercera: te acercas al niño, miras la paleta, la coges, la lavas, y se la devuelves al niño...ahh como la ves!
En fin, no importa el problema, la situación o el acontecimiento lo que importa es con qué actitud y ojos lo ves.
Pon en cada acción que realices una pizca de tu esencia.
Estas opciones reciben el nombre de justo medio propuesto por Aristoteles.
Divagando.
Juan Fer Gaviria.


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